
Y… aunque somos navegantes, también nos gusta tener los pies en la tierra.

Hoy zarpamos del puerto de Dinan.
Nuestro puerto base.
Donde comienza esta aventura.
Será como regresar a los antepasados celtas. Donde el mar, las fortalezas, abadías y corsarios protegen su historia y con ella la libertad.
Bretaña está bañada por más de 2.500 kms de costa y más de 500 kms de canales navegables tierra adentro.
Una experiencia de 6 días que diseñamos con respeto y accesibilidad para que nadie,
absolutamente nadie,
se quede en casa sin sentirse corsario.


Hay algo más de un año, Cupido nos enamoró de Bretaña.
Qué podemos decir…
6 días es un aperitivo para conocer esta esquinita del mundo.
Como todo viaje, lo nuevo apasiona.
Nos hace cambiar, conocer lugares, otras culturas, abre el pensamiento, por lo menos conocimiento a otras propuestas de vida.
Bretaña es un destino sincero, amable, lo que ves…es…
Bretaña vive con un pasado muy marcado, que conquista a quienes la visitan.
Mira al mar. Con perspectiva de sociedades que llegan de otros países, que se aceptan sin diferencia.
Por eso es bohemia!
Cada lugar conserva el nombre que le dió fuerza para conquistar batallas.
Dinan, por ejemplo, abre sus puertas con el nombre de “Fortaleza de la Vida”.
Saint-Malo bajo un manto amurallado, esa ciudad corsaria recibe el nombre de Libertad. Reconstruida piedra a piedra después de la segunda guerra mundial, con a sus piés el canal de la Mancha.
El Mont Saint-Michel es la joya del Reino de Cornualles. Aquí no se pide permiso, Saint-Michel te está esperando.



Apasionante!
Ruteart nos ha dado licencia para diseñar este viaje sin límite de emociones, por lo que:
Navegaremos por el canal de la Rance, compartiremos mesa con productos locales, hablaremos con lugareños de otros lugares, conoceremos artistas en sus talleres flotantes, conquistaremos castillos, calles medievales de cuentos, nos preguntaremos: dolmen, menhir o cairn? Descubriremos cómo la fuerza del mar se transforma en luz. Contaremos los secretos hasta donde se puedan contar después de afinar la guitarra.
Preparar los 5 sentidos,
esto es para vivirlo,
es para tod@s!



OLA !!! SALUDOS TRIPULACIÓN !!!

Gemma y Laurent, bretón, os damos la bienvenida a bordo de esta experiencia para descubrir un paraíso celta que deja huella. Bretaña.
Siempre hemos vivido con los pies en el agua.
Nuestras familias navegantes de profesión nos enseñaron a leer el mar,
a contar nuestros secretos al horizonte,
a cuidarlo, respetarlo y lo más importante a escucharlo.
Cada ola por pequeña que sea dice cómo será la siguiente,
nos habla del viento para ajustar las velas… pero también habla de nosotros.
Vivir con esta pasión, entendiendo el mar con solo una mirada,
nos convirtió desde muy pequeños en petits navegantes coleccionistas de experiencias
Nuestro primer barco fue un velero con alma aventurera como la nuestra.
Pero nuestras singladuras no eran accesibles para todas las personas que nos querían acompañar.
Así que un día, en la cubierta de nuestro velero con lápiz y papel diseñamos un nuevo barco para alcanzar nuevos horizontes.
Los posibles más imposibles se hicieron realidad.
La ría de Ares-Betanzos en la costa coruñesa era cómplice
del primer catamarán 100% accesible y eléctrico de la historia náutica.
Sin duda un desafío.
Desde entonces a bordo se dibujan sonrisas sin barreras para todo el mundo.
Desde el 2024 soplan nuevos vientos.
Las aguas del Atlántico y el viento en popa nos hicieron marcar un nuevo rumbo en nuestro Cuaderno de Bitácora.
El puerto de Dinan es ahora el presente de nuestro proyecto de vida.


Por favor, sentiros libres para disfrutar de esta experiencia.
Está diseñada para disfrutar, conocer, compartir el placer que supone viajar
de forma accesible y responsable.
Con nuestra mejor sonrisa.


Día 1
Día 2
Día 3
Día 4
Día 5
Día 6

DEGEMER MAT !!!! En bretón “venidos bien”. Bienvenidas y bienvenidos a DINAN
Una inmersión en la Edad Media. Tres kilómetros de murallas –las más importantes que aún se conservan en Francia al norte del Loira–, una gran torre del reloj, un centenar de casas de entramado de madera… están ahí para recordarnos su importancia en el Medievo. Se fundó en el siglo X y, por su posición, ganó cada vez más importancia. Se sitúa al comienzo del estuario del Rance, en la intersección de una vía navegable que conectaba con Inglaterra y Flandes y otra terrestre. En el siglo XIV era una de las ciudades más prósperas de Bretaña. Y hoy es, sin lugar a duda, uno de los pueblos más bonitos de Francia. Sólo en la Calle de Jerzual, que une el castillo con el puerto, se concentran más de 40 artistas y artesanos, sin contar cantidad de restaurantes, bares, tiendas…




A 50 kms de Dinan, un islote rocoso rodeado 2 veces al día por la marea. Impresionante sí, y qué?
Escenario de las mayores mareas de Europa, el Monte Saint-Michel y su bahía, clasificados desde 1979 como Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO, no esconde un castillo sino una majestuosa abadía y un pueblo muy simpático. Es como estar en Normandía (los normandos dicen que en Normandía está), pero os contaremos la verdad (la versión bretona!) y mil historias más sobre ese lugar tan especial.
Antes de llegar al Monte Saint-Michel, pasaremos por Cancale, con vistas a la Costa llamada Esmeralda, un paraíso para los amantes de las ostras, que se pueden degustar en la misma playa. Cancale es un pequeño pueblo exquisitamente bretón: sus casas son de piedra antigua, salpicado de tiendas, y cuando hace buen tiempo, el mar se tiñe de verde, fenómeno que ha dado a la región el nombre de Costa Esmeralda.



Tercer día, y aún no nos hemos encontrado con ningún corsario. Cuando pasemos la puerta de San Vicente, entenderemos algo más. Pero decir que Saint-Malo es una ciudad marinera es quedarse muy corto. Esta ciudad bretona ha existido y existe por y para el mar. Sus grandes mareas, las mayores de Europa (las mismas que el Monte Saint-Michel claro), regulan el ritmo de su vida. La riqueza que la hizo prosperar en diferentes épocas siempre llegó del mar. Y su historia está ligada inevitablemente al Gran Azul. Pescadores de Terranova, armadores, navegantes, descubridores y… ¡corsarios! Ahora sí, aquí están! Sí, además de marinera, Saint-Malo es la ciudad corsaria de Francia por antonomasia.
De vuelta a Dinan, pasaremos por Saint-Suliac, un pequeño pueblo pesquero inconfundible: de las casas de granito siguen colgando las redes de los pescadores secándose a la espera de la siguiente faena. El pueblo es tan pequeño que es imposible dejarse algo.
Y a pocos kilometros, un lugar de leyenda marcado por el hada Vivian. La conocéis seguro, esa mujer de gran belleza e ingenio, que sedujó a Merlín, el encantador del bosque. El mismo, también de por aquí. Se dice que Vivian constuyó ese lugar en una noche, 41 bloques de varias toneladas formando un pasillo cubierto con 4 cámaras cuyo significado aún se desconoce. Data del neolítico, o sea en torno a 2.000 años antes de nuestra era, pero los especialistas aún están perplejos. Esperamos a que alguién del grupo sepa aclararnos el misterio.



Cuarto día, día perfecto para estar por fin solos. Hoy será una terapia para los sentidos.
Los canales como todo tienen su importancia. El amigo Napoleón los hizo construir hace más de 2 siglos para que fuera el medio de circulación para el comercio de mercancias. Ingeniería que se refleja en los canales, y esclusas, 329, que permiten cruzar Bretaña de lado a lado.

No recorremos en un día los 500 kms de canales, sí un tramo espectacular partiendo de Dinan hasta Lehón, por dónde pasa el camino de Santiago.
Un día en el que nos haremos pequeñitos ante la inmensidad de la naturaleza. Humildes ante su belleza.
Un día durante el cual entenderemos el verdadero sentido de lo que es sostenible, duradero en francés.






Dinard. Domina el golfo de Saint-Malo, en el estuario del río Rance, a pocos kilómetros de Dinan. Es sin duda una de las joyas de la Costa Esmeralda: esta encantadora estación balnearia conserva la elegante huella del turismo aristocrático de finales del siglo XIX y el esplendor de la Belle Époque. Sus villas de clase alta encaramadas junto al mar, con sus encantadores tonos verdes, crean un paisaje con ecos vagamente británicos.
Dinard también destaca por su vocación cinéfila. La ciudad cobra vida cada año con el Festival de Cine Británico desde hace más de 30 años. Precisamente por este amor al cine, se ha erigido en la ciudad una estatua en honor del gran Alfred Hitchcock, padrino espiritual del festival de cine británico: la inconfundible silueta del director se integra perfectamente en el paisaje local.
Siguiendo la costa, hacía el Finistere (Finistère en francés, pero para los bretones Penn ar Bed, la cabeza del mundo, donde todo empieza), llegaremos al Cap Fréhel. A más de 70 m de altura los acantilados de esquisto y de gres rosa del cabo Fréhel ofrecen una de las vistas más impresionantes de Bretaña. Este paraje excepcional es una reserva ornitológica plagada de aliagas (Genista scorpius) y brezos. El paseo concluye en el ilustre fuerte La Latte.



Kenavo ! Hasta pronto en bretón.
Pues llega el último día, con ganas de ver, sentir y soñar. Pero aún quedan horas para saborear unos crêpes y galettes (que no son filloas) y otras visitas pendientes a artistas conocidos. Así que no nos pongamos melancólicos pronto por la mañana, disfrutaremos aún de momentos mágicos.
Queda un lugar muy especial entre Dinard, Saint-Malo y Dinan, es la presa de marea de la Rance y produce energía mareomotriz, la energía que se obtiene aprovechando las mareas. Es un tipo de energía renovable, en tanto que la fuente de energía primaria no se agota por su explotación, y es limpia ya que en la transformación energética no se producen subproductos contaminantes gaseosos, líquidos o sólidos. es la segunda central maremotriz más grande del mundo y abastece a toda la provincia. No programada aún, la visitaremos y explicaremos cómo es, nos adentraremos en sus entrañas.




ESTE VIAJE A BRETAÑA ES PARA TI SI…
- Quieres conocer los imprescindibles de la Costa Esmeralda, pero a la vez rincones mágicos y desconocidos a los que no llegan otras agencias.
- Te gustaría visitar uno de los mejores modelos de turismo sostenible de Europa.
- Eres un enamorado de la naturaleza y el mar, un patrimonio milenario con pueblos y ciudades medievales, buscas lugares exuberantes muy tranquilos huyendo de las masificaciones turísticas.
- Te apetece seguir los pasos de los grandes personajes de nuestro destino: corsarios, piratas, exploradores, terranovas, escritores…
- Buscas un viaje diferente para mimetizarte con el entorno natural, conectarte contigo mismo y hacer nuevos amigos.
- Quieres viajar de una forma auténtica, en grupo reducido (máximo 12 ruter@s) y de forma sostenible.
- Deseas un viaje organizado, pero no paquetizado como hace el resto y además viajas con una agencia legalmente constituida.
Estilo de este viaje organizado a Bretaña
Este viaje a Bretaña, organizado y en grupo reducido es de mucha naturaleza, patrimonio e historia, y, por supuesto, mar y canales, castillos y buena comida.
Nuestra mejor aliada: la mochila, ya que estaremos en continuo movimiento. Cada día tendremos momentos de relax para que la ruta sea lo más tranquila, accesible y divertida posible. No vamos a ir a la carrera, respetando los ritmos de cada una y cada uno.
L@s ruter@s que te acompañarán en este viaje en grupo a Bretaña
Para este viaje, la expedición será de un mínimo de 8 a un máximo de 12 personas.
Transportes y alojamientos durante el viaje
Régimen de Alojamiento (habitación doble) + Desayuno típico de Bretaña incluido.
Si buscas algo más de intimidad tenemos la posibilidad de asegurarte, con un coste adicional, una habitación privada por toda la duración del viaje. Las habitaciones accesibles, incluso de uso privado, no llevan ningún coste adicional. Aunque estas plazas son limitadas. Consúltanos.
El alojamiento seleccionado se encuentra en Dinan durante toda la estancia. Los desplazamientos desde Dinan a otros lugares no son de más de 30 minutos.
Como no podía ser de otra forma para recorrer la zona disponemos de un Furgoneta tipo van de 12 plazas con chófer experimentado incluida durante toda la ruta, desde la llegada al aeropuerto hasta el día de regreso para coger el vuelo de vuelta.
El precio del viaje incluye todo esto
6 días / 5 noches de alojamiento en Dinan
Desayunos típicos de Bretaña todos los días. Degustación en Cancale. Almuerzo 4º día.
Traslados ida/vuelta desde el aeropuerto de Nantes o Rennes al lugar de alojamiento.
Furgoneta tipo van de 12 plazas con chófer experimentado incluida durante toda la ruta.
Acompañamiento de 2 coordinadores del viaje a Bretaña de Ruteart, 1 autóctono + 1 gallega, 4 idiomas.
Entradas y servicios extra incluidos en el paquete: Abadía Mont Saint-Michel, entradas a castillos y Barrage de la Rance.
Reportaje fotográfico y apoyo en las fotografías por parte de los coordinadores del viaje.
Regalos sostenibles: sorpresa!
Seguro de viaje de asistencia.
Precios indicados por persona. IVA incluido.
El precio del viaje no incluye
Seguro de viaje de cancelación, opcional. Consulta condiciones en reservas@ruteart.com
Comidas y cenas no indicadas.
Vuelo hasta Nantes o París (+ AVE hasta Rennes) desde el lugar de origen y regreso. Precio estimado unos 100-160 euros.
Actividades extra opcionales: viaje en globo, avistamiento de delfines.
Servicios no detallados en “el precio incluye”.
En definitiva, gastos extras no incluidos en nuestro viajazo a Bretaña: unos 220 euros + vuelo.
